Santo Domingo. – La vulnerabilidad de la infraestructura y el entorno de decenas de escuelas dominicanas ha vuelto a condicionar el calendario escolar. Ante el inminente peligro de inundaciones y deslizamientos por los efectos de una activa vaguada, el Ministerio de Educación (Minerd) dispuso la suspensión preventiva de la docencia para este martes 27 de octubre en los centros educativos ubicados en zonas de alto riesgo dentro de las provincias declaradas en alerta amarilla.
La medida, de carácter estrictamente preventivo, no aplica de forma generalizada a provincias completas, sino que se focaliza de manera estratégica en aquellos planteles expuestos a amenazas geográficas latentes, tales como la proximidad a ríos, arroyos, cañadas, áreas costeras o terrenos propensos a derrumbes.
De acuerdo con el último informe de la Dirección de Gestión Ambiental y de Riesgos del Minerd, coordinado con los boletines del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), actualmente se contabilizan diez provincias bajo nivel de alerta amarilla y siete en alerta verde. Fueron los propios reportes de las autoridades educativas locales los que encendieron las alarmas sobre las condiciones desfavorables en el terreno, motivando la recomendación de detener las actividades para salvaguardar la integridad de la comunidad educativa.
Coordinación y resguardo de recursos
La ejecución de este paro preventivo queda bajo la responsabilidad directa de los directores regionales y distritales, quienes deberán evaluar la realidad particular de cada demarcación y los riesgos específicos de cada plantel.
Por otro lado, el Minerd hizo un llamado de atención a las regionales que permanecen en alerta verde. En caso de que las condiciones meteorológicas empeoren y se requiera suspender las clases fuera del horario laboral habitual, el personal administrativo y docente local tiene la obligación de activar de inmediato los protocolos institucionales para el resguardo de los recursos didácticos, tecnológicos y estructurales de las escuelas.
Para dar respuesta en tiempo real a la evolución de este fenómeno atmosférico, las autoridades mantienen activa una Mesa Situacional en su sede central, realizando un monitoreo permanente a 11 regionales educativas que se encuentran en el radio de impacto directo de las lluvias.



