ST. PETERSBURG, Florida. — En el béisbol se suele decir que ningún out es más difícil de conseguir que el vigesimoseptimo, pero para los Rays de Tampa Bay, el verdadero calvario ocurrió mucho antes. El tercer juego de la Serie Mundial 2026 no se definió por un batazo agónico en las últimas entradas, sino por la absoluta incapacidad de cerrar el quinto episodio. Con dos outs en la pizarra y la ventaja mínima para Milwaukee, los Cerveceros desataron un ataque sin precedentes de ocho carreras consecutivas que destrozó el Tropicana Field y selló el triunfo visitante por un humillante 10-1.
El despertar temprano
El duelo monticular entre el novato Robert Gasser por Milwaukee y el veterano Freddy Peralta (enfrentando a su antiguo equipo) comenzó con tintes de drama. Aunque Yandy Díaz abrió la ofensiva de los Rays con un sencillo en la primera entrada, Gasser apretó el brazo y procedió a retirar a los siguientes 18 bateadores de manera consecutiva.
Por su parte, Peralta contuvo a la visita hasta el tercer episodio. Tras un boleto a Jackson Chourio, Christian Yelich descifró los envíos del abridor derecho y conectó un sencillo al jardín izquierdo para inaugurar la pizarra y traer a Chourio al plato. Dos innings más tarde, en la alta de la quinta, William Contreras sumó la segunda rayita con un indiscutible hacia la banda derecha que remolcó a Jake Bauers. Hasta ese instante, con el marcador 2-0 y dos outs, la remontada local seguía luciendo factible.
La histórica pesadilla del quinto episodio
Entonces llegó el colapso. Lo que parecía un trámite para el bullpen de Tampa Bay tras la salida de Peralta se convirtió en la racha ofensiva más destructiva de la que se tenga memoria reciente en Clásicos de Otoño. Con dos hombres fuera y las bases congestionadas, Cam Booser no pudo contener la hemorragia.
- El golpe de Turang: Brice Turang, la bujía de la noche con tres imparables, encendió las alarmas al conectar un sencillo dentro del cuadro por el campocorto que impulsó a Chourio y Yelich, ampliando la distancia a 4-0.
- La combinación letal: Sin dar respiro, Garrett Mitchell castigó la banda izquierda con un imparable productor que llevó a Contreras a la registradora.
- El tiro de gracia: La ofensiva no se detuvo ahí. Los bates de Cooper Pratt, Sal Frelick y David Hamiltoncontinuaron el castigo de manera implacable. Cuando la pesadilla por fin terminó, los Cerveceros habían facturado un histórico racimo de ocho carreras en el inning, estableciendo el récord de más anotaciones con dos outs en un episodio de Serie Mundial.
El lamento de la honra
El resto del encuentro fue una mera formalidad. Robert Gasser completó una joya de seis entradas de un solo imparable para adjudicarse una victoria histórica. Los Rays evitaron la blanqueada en la baja de la novena gracias a un doblete productor de Yandy Díaz que remolcó a Cedric Mullins, pero la tímida celebración local contrastaba con la realidad del tablero electrónico.
Con este resultado, los Cerveceros de Milwaukee se colocan con una ventaja inmejorable de 3-0 en la serie y se encuentran a tan solo una victoria de levantar el primer trofeo de Serie Mundial en la historia de la franquicia. Los Rays, contra las cuerdas y sin margen de error, buscarán el milagro este martes en el mismo escenario.



