Adiós a las fundas plásticas gratis en República Dominicana: Todo sobre la Ley 98-25

El cuidado del medio ambiente en la República Dominicana ha dado un giro histórico y definitivo. A partir del 15 de diciembre de 2026, los establecimientos comerciales de todo el país tendrán estrictamente prohibido entregar fundas plásticas de un solo uso de forma gratuita. Esta contundente medida forma parte de la recién promulgada Ley 98-25, una legislación impulsada por el presidente Luis Abinader que modifica la anterior norma 225-20 sobre Gestión Integral y Coprocesamiento de Residuos Sólidos.

Esta reforma introduce controles mucho más rigurosos y obligatorios para mitigar la alarmante contaminación por plásticos en el territorio nacional. El objetivo principal es limpiar los entornos naturales y aliviar la carga crítica que actualmente satura los vertederos y rellenos sanitarios dominicanos.

¿En qué consiste la prohibición de fundas plásticas de un solo uso?

La Ley 98-25 establece un cronograma claro con plazos específicos de seis a doce meses para erradicar las bolsas plásticas tradicionales de los comercios. Durante este periodo de transición, los supermercados, tiendas, colmados y demás negocios han tenido la obligación de implementar campañas de sensibilización ciudadana. El propósito de estas campañas es educar a la población y motivar el cambio cultural hacia el uso exclusivo de bolsas reciclables o reusables.

La normativa estipula que a partir de la fecha límite en diciembre:

  • Queda prohibido regalar fundas plásticas convencionales.
  • Los comercios deben priorizar y ofrecer alternativas sostenibles.
  • Las únicas fundas plásticas permitidas para la venta o distribución serán aquellas que cuenten con aditivos biodegradables debidamente certificados.

Restricciones inmediatas: Otros plásticos y foam que salen del mercado

El impacto de la legislación va mucho más allá de las bolsas de los supermercados. La fecha del 15 de diciembre de 2026 marca también el inicio de prohibiciones absolutas para otros artículos plásticos de consumo masivo cotidiano.

A partir de este momento, queda completamente prohibida la comercialización de los siguientes utensilios fabricados en plástico convencional:

  • Pajillas o sorbetes.
  • Tenedores, cuchillos y cucharas desechables.
  • Productos fabricados en poliestireno expandido, conocido popularmente en el país como foam, que no cuenten con una certificación oficial de biodegradabilidad.

La única excepción temporal del foam

La ley contempla una sola excepción dentro de la categoría de poliestireno: los envases térmicos de foam con tapa adherida en forma de bisagra, utilizados habitualmente para el transporte y consumo inmediato de alimentos listos. Sin embargo, esta excepción es temporal y busca no desestabilizar de golpe al sector gastronómico de comida para llevar.

Próximos pasos de la Ley 98-25: La meta para el año 2027

La transformación ecológica del mercado dominicano está diseñada para ejecutarse de manera progresiva, otorgando plazos razonables para que la industria local se adapte y desarrolle soluciones innovadoras. El siguiente gran hito de la ley está fijado para el 15 de diciembre de 2027.

Para finales de ese año, todos los productores locales de envases estarán obligados por ley a sustituir de forma definitiva los platos y bandejas de foam tradicionales. En su lugar, deberán presentar y comercializar obligatoriamente alternativas ecoamigables y biodegradables. Esto forzará una reconversión industrial verde en el sector de empaques del país.

Impacto ambiental y transición hacia la sostenibilidad en RD

La acumulación de residuos plásticos es uno de los desafíos más urgentes para la República Dominicana, especialmente al ser un destino turístico insular que depende de la belleza de sus costas y playas. Los plásticos de un solo uso y el foam tardan cientos de años en degradarse, fragmentándose en microplásticos que contaminan las fuentes de agua dulce, los ecosistemas marinos y la fauna local.

Con la aplicación de la Ley 98-25, el gobierno dominicano busca:

  1. Reducir drásticamente el volumen de desechos que llegan a los rellenos sanitarios a nivel nacional.
  2. Incentivar la economía circular mediante el uso repetido de empaques textiles, de papel certificado o de materiales compostables.
  3. Estimular la inversión en industrias verdes que fabriquen productos basados en insumos orgánicos o biodegradables certificados.

La transición requerirá un esfuerzo conjunto. Mientras las industrias adaptan sus líneas de producción y los comercios sustituyen sus inventarios, los ciudadanos desempeñarán el rol más crucial al adoptar el hábito de salir de casa con sus propias bolsas de tela o mochilas para realizar sus compras diarias. El fin de las fundas plásticas gratis marca el inicio de una era más limpia y consciente para toda la sociedad dominicana.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *