Fátima Bosch, de 25 años y representante de México, fue coronada Miss Universo 2025 en una ceremonia en Bangkok, Tailandia. Su victoria culmina un certamen plagado de controversias, desde jueces que dimitieron por supuestas irregularidades hasta su propia protesta contra la dirección del concurso.
El certamen de Miss Universo 2025 pasará a la historia no solo por coronar a una nueva reina, sino por la ola de controversia y caos que lo envolvió, incluso superando dramas de años anteriores. En un final dramático, la mexicana Fátima Bosch Fernández, de 25 años, se alzó con la corona, limpiándose las lágrimas tras una victoria que se sintió tanto un triunfo personal como un desenlace de la tensión acumulada.
La edición número 74 del concurso, celebrada en Bangkok, Tailandia, estuvo en el ojo del huracán por una serie de incidentes que generaron titulares en todo el mundo, poniendo a prueba la integridad del evento.
La protesta que definió su reinado
El momento más crítico y definitorio del certamen lo protagonizó la propia Bosch, quien demostró un liderazgo inquebrantable antes de la final.
Semanas antes de la coronación, durante una ceremonia de sashing (entrega de bandas) transmitida en vivo, el director nacional de Tailandia, Nawat Itsaragrisil, increpó públicamente a Bosch, acusándola de no seguir sus directrices promocionales locales. Cuando la mexicana se defendió, Nawat llamó a seguridad.
En un acto de dignidad que resonó globalmente, Fátima Bosch abandonó el evento en señal de protesta, seguida por varias concursantes en un gesto de solidaridad, incluyendo a la Miss Universo saliente de 2024.
«Si te quita la dignidad, tienes que irte,» declaró Bosch a la prensa tailandesa.
El presidente de la Organización Miss Universo (MUO), Raúl Rocha Cantú, respaldó públicamente a la concursante, condenando la conducta del director como una «agresión pública» y un «abuso grave». Incluso la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, le dio «reconocimiento» por su forma «digna» de manifestar su desacuerdo.
Acusaciones de voto arreglado y jueces dimisionarios
El caos no se limitó al enfrentamiento entre directores y concursantes. Días antes de la final, la credibilidad del concurso se vio seriamente cuestionada cuando dos jueces renunciaron al panel oficial.
El músico libanés-francés Omar Harfouch anunció su dimisión en redes sociales, alegando que se había llevado a cabo un «voto secreto» para preseleccionar a las 30 finalistas, y que esta votación fue realizada por personas que no formaban parte del jurado oficial.
La MUO desestimó las acusaciones, calificándolas de «malinterpretación» y aclarando que el voto en cuestión correspondía a un programa independiente ajeno al panel oficial de jueces, y amenazó a Harfouch con acciones legales. Sin embargo, la noticia alimentó las sospechas de un posible fraude en Miss Universo.
Un certamen plagado de polémica
Además de los conflictos principales, el Miss Universo 2025 estuvo salpicado de otras polémicas que mantuvieron al público al borde de sus asientos:
- Tensiones Geopolíticas: Miss Israel, Melanie Shiraz, denunció haber recibido amenazas de muerte tras un incidente con Miss Palestina, Nadeen Ayoub, que supuestamente la mostraba haciéndole una «mala cara» en un video manipulado.
- Caída en el Escenario: Miss Jamaica, Gabrielle Henry, sufrió una aparatosa caída durante la competencia de traje de noche, teniendo que ser evacuada en una camilla.
- Escándalo de ‘Drogas Falsas’: La Miss Chile, Inna Moll, tuvo que disculparse públicamente por un video que luego borró donde hacía la broma de simular consumir polvo blanco (maquillaje).
A pesar del torbellino mediático, Fátima Bosch se mantuvo firme, superando las rondas y demostrando que su fuerza no se limita a su belleza, sino a su convicción. Su coronación en Tailandia cierra un capítulo caótico para la organización, al tiempo que eleva a Bosch como una reina que no teme defender su dignidad y la de sus compañeras.



