Knicks protagonizan remontada histórica ante Cavaliers en el inicio de las finales del Este

En una noche que quedará marcada en la historia de la postemporada de la NBA, los New York Knicks lograron una épica victoria de 115-104 sobre los Cleveland Cavaliers en el primer partido de las finales de la Conferencia Este. Tras ir perdiendo por 22 puntos en el último cuarto, el conjunto neoyorquino orquestó una remontada sin precedentes en el Madison Square Garden para tomar ventaja de 1-0 en la serie.

La remontada: del dominio de Cleveland a la furia de Brunson

Durante tres cuartos y medio, los Cavaliers dictaron el ritmo del encuentro. Aprovechando un inicio errático de los locales, que llegaron al partido tras un descanso de nueve días, Cleveland construyó una ventaja que parecía definitiva. A falta de 7:52 minutos para el final del partido, los Cavaliers lideraban 93-71 y tenían el control absoluto de la situación.

Fue entonces cuando Jalen Brunson tomó las riendas del encuentro. El base de los Knicks desató un ataque implacable, anotando 11 puntos consecutivos durante un parcial de 18-1 que volvió a meter a Nueva York en el partido. Brunson, quien terminó la velada con 38 puntos, 6 asistencias y 5 rebotes, empató el marcador 101-101 a solo 19 segundos del final del tiempo reglamentario, forzando una prórroga donde los Knicks no dieron tregua.

El colapso y las críticas a James Harden

Para Cleveland, la derrota ha sido calificada como una de las más dolorosas de su historia reciente. Donovan Mitchell, quien lideró a los Cavs con 29 puntos y 6 robos, fue contundente tras el partido: «Debimos ganar el juego. No voy a poner excusas por complacencia o fatiga… teníamos una ventaja de 22 puntos».

El centro de las críticas tras el colapso ha recaído sobre James Harden. El jugador de los Cavaliers tuvo una noche para el olvido, registrando 15 puntos, 4 rebotes y 3 asistencias, pero con una ineficiencia notable: acertó solo 5 de 16 tiros de campo, falló 7 de sus 8 intentos de triple y cometió 6 pérdidas de balón.

El entrenador de los Knicks, Mike Brown, admitió tras el juego que la estrategia de su equipo fue clara: «No era un secreto que estábamos atacando a Harden en defensa». Esta actuación ha vuelto a encender el debate sobre la capacidad de Harden para mantener un nivel competitivo en los momentos más críticos de los playoffs.

Lo que sigue en la serie

La victoria de los Knicks no solo representa una ventaja táctica, sino un golpe anímico importante, al consolidar una racha de ocho triunfos consecutivos en estos playoffs. Los Cavaliers, por su parte, buscarán redimirse rápidamente en el segundo partido, que se disputará este jueves 21 de mayo nuevamente en el Madison Square Garden, antes de que la serie se traslade a Ohio para el tercer enfrentamiento el próximo sábado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *