El Departamento de Justicia de los Estados Unidos ha hecho pública una acusación formal contra el expresidente de Cuba, Raúl Castro, en relación con el derribo de dos aeronaves civiles en 1996. El anuncio, realizado este 20 de mayo de 2026, marca una escalada significativa en las tensiones diplomáticas entre Washington y La Habana.
El caso «Hermanos al Rescate»
La acusación se centra en el incidente ocurrido el 24 de febrero de 1996, cuando aviones de combate de la Fuerza Aérea Cubana derribaron dos avionetas pertenecientes al grupo de exiliados cubanos Hermanos al Rescate (Brothers to the Rescue).
- El incidente: Las aeronaves, que realizaban labores humanitarias para localizar balseros en el Estrecho de Florida, fueron interceptadas y derribadas por misiles de cazas MiG-29 en espacio aéreo internacional, según la versión estadounidense.
- Las víctimas: El ataque resultó en la muerte de cuatro personas: Carlos Costa, Armando Alejandre Jr., Mario de la Peña y Pablo Morales.
- El rol de Castro: Raúl Castro, quien se desempeñaba como ministro de Defensa en aquel momento, ha sido señalado por la fiscalía como la autoridad que presuntamente dio la orden de abrir fuego contra las aeronaves.
Cargos y alcances de la medida
La acusación, que fue devuelta por un gran jurado federal en Miami el 23 de abril, incluye cargos graves por:
- Conspiración para asesinar a ciudadanos estadounidenses.
- Cuatro cargos de homicidio.
- Destrucción de aeronaves.
El fiscal general interino, Todd Blanche, subrayó la importancia de la medida al declarar: «Si matas a estadounidenses, te perseguiremos, sin importar cuánto tiempo haya pasado». Aunque el gobierno estadounidense ha emitido una orden de arresto contra el exmandatario de 94 años, se reconoce la complejidad de ejecutarla mientras resida en la isla. No obstante, las autoridades han enfatizado que esperan que Castro responda ante la justicia en un tribunal de Miami.
Reacciones y contexto político
El anuncio ha generado una respuesta inmediata y polarizada:
- Posición de Cuba: El presidente Miguel Díaz-Canel calificó la acusación como una «maniobra política» carente de fundamento legal, argumentando que busca justificar una posible agresión militar contra la soberanía cubana.
- Postura de EE. UU.: Funcionarios del gobierno estadounidense y legisladores han señalado que esta acción forma parte de una estrategia para presionar al régimen cubano hacia reformas democráticas, la liberación de presos políticos y la apertura económica.
- Clima de tensión: La noticia llega en un momento de presión intensificada, con sanciones económicas, restricciones energéticas y un despliegue naval reportado en el Caribe, lo que ha elevado las preocupaciones sobre una escalada militar.
Mientras el futuro del proceso legal permanece incierto, el caso reabre una de las heridas más profundas en la historia compartida de ambos países, simbolizando un punto de inflexión en la política exterior estadounidense hacia la isla.



